Alcances de la Pentecostalidad en la Realidad de Iglesia

Es considerable el número de iglesias que definen su identidad y quehacer misional en torno a este término; sin embargo, a pesar de que es un elemento central en las construcciones teóricas de éstas (es un elemento infaltable en las declaraciones de visión y misión), es notable la crisis que se experimenta en algunos círculos eclesiásticos en relación a la Pentecostalidad. Ésta ha sido minimizada a un mero escenario de expresiones físicas...

Es considerable el número de iglesias que definen su identidad y quehacer misional en torno a este término; sin embargo, a pesar de que es un elemento central en las construcciones teóricas de éstas (es un elemento infaltable en las declaraciones de visión y misión) , es notable la crisis que se experimenta en algunos círculos eclesiásticos en relación a la Pentecostalidad. Ésta ha sido minimizada a un mero escenario de expresiones físicas y emocionales, las cuales se hacen manifiestas en las celebraciones cúlticas de estos grupos que se sitúan bajo la el término en cuestión. Para esclarecer el panorama y definir de manera acertada la Pentecostalidad y los alcances de ésta en la iglesia, es necesario consultar al escritor del Espíritu en el Nuevo Testamento. El doctor Luca, señala el camino a tomar en este abordaje y proporciona un fundamento sólido que caracteriza como verdaderas las conclusiones que surjan de un estudio serio y disciplinado de su texto.

Una de las verdades que salta a la superficie tras el análisis de Lucas-Hechos es que la Pentecostalidad no es sólo una idea imprecisa destinada al estudio, o limitada a una experiencia espiritual/contemplativa. Desde el punto de vista de este autor, justamente denominado “escritor del Espíritu” , la Pentecostalidad debe descender equilibradamente a la esfera práctica, es decir, a la realidad de cada creyente e iglesia. No es una experiencia que se brinda como un adorno, esta acción del Espíritu debe marcar y caracterizar la realidad de la iglesia que profese ser pentecostal. Es evidente en los escritos del doctor Lucas que un ferviente compromiso con el cumplimiento de la misión de Dios es uno de los resultados de la Pentecostalidad; prueba de ello, es Jesús de quien se relata en el evangelio y la iglesia primitiva en Hechos, quiénes orientaron sus recursos, esfuerzos, tiempo, espacio y al fin la vida misma a cumplir con ahínco la misión recibida de Dios.

No existe alguna persona que niegue la pasión de Jesús por cumplir la misión recibida de su Padre. Él entiende que ésta consiste en “dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos y a predicar el año agradable del Señor” (Lc. 4:18-19 RV 95), para lo cual ha sido ungido por el Espíritu. En el transcurso de su tratado evangélico, Lucas, nos informa como este sujeto divino, cumple su tarea en la fuerza y poder del Espíritu (Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea (Lc. 4:14) ; de esta manera es como Jesús sana leprosos, levanta paralíticos, expulsa espíritus impuros que habían hecho casa en las sinagogas de los judíos, predicaba las buenas nuevas en cualquier espacio y condenaba los pecados que carcomían la realidad de sus contemporáneos, enseñaba de tal manera que producía asombro en los que le escuchaban porque lo hacía con autoridad, es más, elementos naturales como el viento se someten a Él y cosas semejantes a éstas.

¿Qué no es esto ser pentecostales? ¡De ninguna manera! Jesús señala el camino y quehacer de aquéllos que se adjudiquen tal término. A la luz de las Escrituras y siguiendo al maestro de maestros como nuestro mayor ejemplo, la Pentecostalidad debe ser evidenciada en iglesias que encarnan la misión de Cristo como su propia misión; ¿cómo? yendo y volviendo en la fuerza y poder del Espíritu sanando las enfermedades que abaten y hacen agonizante la existencia de nuestro prójimo en ciudades y aldeas, denunciando todo acto de corrupción que entorpece y se convierte en el mayor obstáculo a vencer para generar una convivencia equitativa en la que cada ser humano es visto y valorado de la misma manera que Jesús lo hizo (sin etiquetas sociales o económicas), enseñar a las masas o congregaciones la verdad tal como deriva del texto bíblico, pregonando y estableciendo los valores del reino como nuestros propios valores que definan nuestra vida y relación con Dios y trato a los demás. Desde el texto bíblico de Lucas otro alcance de la Pentecostalidad en la realidad de la iglesia, es el dinamismo del Espíritu en todas las esferas de quehacer. Lucas, presenta un escenario en el que las funciones del Espíritu son diversas, las cuales seguramente son vigentes para la iglesia de todos los tiempos. He aquí algunas verdades acerca del Espíritu Santo: llena Lc. 1:67 ; guía y revela conocimiento especial a sus siervos Lc. 2:27 ; provee guía y dirección a los que voluntariamente se someten a Él Lc. 4:1 ; es fuente de regocijo y alabanza al Padre Lc. 10:21 ; etc.

Esta es la dimensión en la que el texto sitúa la Pentecostalidad, una experiencia que va más allá de sólo gritos eufóricos, danzas, risas, llorar y acciones semejantes. ¿La iglesia en que ministras o te congregas es conocida por tener un compromiso serio para cumplir la misión de Dios?, ¿hay testimonios de personas a las que el Espíritu les ha revelado conocimiento especial? De no ser así, Lucas nos hace la invitación a redefinir el nombre denominacional o a realizar cambios urgentes en el modo de hacer quehacer ministerial.


¿La iglesia en que ministras o te congregas es conocida por tener un compromiso serio para cumplir la misión de Dios?


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Publicado por: Licda. Gabriela Alvarenga | 01 noviembre 2017 .

Iglesia de Dios Catacamas, Olancho | Territorio Central

| Pastora | Docente de SETEPH - SEBIPCA |

nanersedicla@hotmail.com