Un Desafío para las Instituciones Educativas en la Actualidad

Los avances de la humanidad, han representado nuevos retos para todos los sectores, campos e instituciones; eso no es distinto para el campo educativo, porque las demandas cada vez son más fuertes para las instituciones educacionales, quienes se encuentran con enormes desafíos y esto es, responder a las distintas necesidades de cada participante. Porque los participantes, tienen más necesidades que de información...

Los avances de la humanidad, han representado nuevos retos para todos los sectores, campos e instituciones; eso no es distinto para el campo educativo, porque las demandas cada vez son más fuertes para las instituciones educacionales, quienes se encuentran con enormes desafíos y esto es, responder a las distintas necesidades de cada participante. Porque los participantes, tienen más necesidades que de información y de nuevos conocimientos. Es por ello, que en la actualidad se habla de educación integral. Considerado por El Dr. Michael Laitman como un enfoque basado en el aprovechamiento de todos los canales de comunicación para desarrollar al hombre, mostrarle el desarrollo humano correcto; el desarrollo del hombre, el desarrollo de la sociedad. (www.michaellaiman.com) . Es decir busca responder a todas la áreas del ser humano, donde el participante sea mejor ser humano, libre, profesional, que tiene conciencia ambiental, que afecte las partes más débiles de la sociedad y que genere transformación en esa realidad que vive.

Responder de esa manera representa una crisis, ya que hace a algunos años la educación estaba focalizada en trasmitir de información, imponiéndoles lo que el maestro quiere y no lo que realmente necesita la clase. Ejemplo de ello son los modelos que han predominado en nuestro medio: uno de ellos se centra en los contenidos, al que Mario Kaplún le llama la escuela tradicional, caracterizado por interesarse en la trasmisión de contenidos ya que esto es el más importante, vaciar lo que dicen los libros, siendo su mayor debilidad informar más que formar. (Kaplún, 1998, Pág.22). Generando buenos profesionales, que manejan bien su área de trabajo; pero lamentablemente no forma valores más allá de su oficio. Si queremos cubrir las necesidades de manera integral, no podemos limitarnos a proporcionar información, y a derramar contenidos, debemos ir más allá.

También ha predominado el modelo conductista, este enfoque tiene sus orígenes en el conductismo descubierto por Iván Pablov en 1904, pero tomó auge en Estados Unidos en el siglo pasado con el fin de entrenar a los militares, su mayor interés es manipular la conducta del participante condicionando con estímulos respuesta, puntos si se porta bien, castigo si se porta mal o no hace la tarea, y demás acciones. Aunque le interesa la conducta, no busca su formación sino la imposición, debido a que se hace lo que el maestro dice o quiere, inhibiendo las capacidades, creatividad y la automotivación del participante. Creando patrones de conducta sumisa a los jefes más que de respeto; en lugar de transmitir libertad, creatividad y capacidad para emprender, crear y soñar con grandes proyectos. Cabe mencionar que las instituciones educacionales han investigado, buscando alternativas para generar desarrollo integral a sus participantes. Coincidiendo que para generar cambios trascendentales debe existir un ejemplo de vida o modelaje, no es cierto que el maestro se deba limitar al aula, no, todo lo que hace es vital porque influye en sus discípulos, está comprobado que sus hábitos, acciones y actitudes serán aprendidas antes que sus contenidos.

También, proponen acercarse al participante para que existan relaciones significativas, donde conozcamos la realidad en que viven y de esa manera poder compartir algo que ellos necesitan, es decir contextualizar los procesos; y más que eso, seamos sensibles a las necesidades más profundas que experimentan, de manera que afectemos esas áreas. Además, consideran, que los contenidos, procesos y facilitadores deben estar al servicio del participante; es decir se seleccionan contenidos que ellos necesitan, no el que está impuesto por la institución; se hace lo que ayuda, no lo que dice el programa; no es lo que yo quiero como maestro, sino lo que ellos realmente necesitan.

Después de analizar algunas alternativas propuestas, se concluye, que para lograr una educación integral hay que romper algunos paradigmas, incrementar nuestro trabajo y abrir nuestro panorama hacia nuevas alternativas que buscan mejorar una labor vital para la sociedad. A esto hay que agregarle que una institución de educación cristiana, tiene la responsabilidad de formar a ministros que generen transformación en la iglesia y sociedad en que ministran. Eso indica que educar no es una tarea fácil y formar integralmente a los participantes es un enorme desafío.


"para lograr una educación integral hay que romper algunos paradigmas"


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Publicado por: Lic. Alcides Reyes | 02 noviembre 2017 .

Iglesia de Dios Catacamas, Olancho | Territorio Central

| Pastor | Docente de SETEPH - SEBIPCA |

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