La Grandeza del Servicio

Existe la conciencia en la Iglesia de Dios por preparar, a los ministros en su vocación ministerial indistintamente hombres y mujeres que cumplen con la Misión de Dios. La Iglesia de Dios con su proyección a cumplir la Misión en todos los segmentos de la sociedad, necesita de mujeres capacitadas para seguir ministrando las necesidades, desde su niñez, adolescencia, juventud y madurez, para seguir impulsando el cumplimiento de la Misión de Dios.

Lucas en el capítulo 22 y sus versos 22 y 24 de su evangelio narra un episodio donde los discípulos de Jesús, estaban contendiendo entre ellos sobre quién sería el más grande en el Reino de los cielos. A lo que Jesús da respuesta de una manera peculiar como solo Él lo podía hacer, ya que, Jesús no acostumbraba a dar respuestas, sino a levantar preguntas, hacia reflexionar a sus discípulos sobre su persona y los hechos, cultivó en sus discípulos nuevos conocimientos, se aseguró que lo seguían por decisión y convicción.

Y esta ocasión no es la excepción les responde con otra interrogante, les dice al momento de comer ¿quién es el mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve?, es el que sirve les afirmó y yo estoy aquí para servirles. En esta narración Jesús les enseñó una gran lección de vida sus discípulos, la cual se puede aplicar en este tiempo, puesto que, al ser seguidores de Jesús y de su ejemplo, se vive en esta tierra para servir, al Padre Dios primeramente y posteriormente a nuestro prójimo. La grandeza del servicio, radica en ser ministros y ministras serviciales, que sirve a esta sociedad y no esperan servirse de ella. Roberto Sáez , señala acerca del servicio que: “La Biblia es muy claras en incluir a todos los creyentes como sacerdotes, santos, ministros, diáconos, reyes, mayordomos, siervos".

A todos se nos designa como "participantes del llamamiento celestial" (Heb.3:1). En todos estos términos están incluidos todos los creyentes” . (Sáez, 1998) Por lo tanto, todo hijo de Dios debe servir a su Señor de acuerdo a lo que Él dice que es. Es más, se le pedirá cuenta de los dones y/o talentos con que fue capacitado para servir. Ya que, servir es un elemento fundamental para cada creyente y ministro, y que se debe realizar con amor, con el corazón, alma y mente lo cual da como resultado un servicio con excelencia donde se presta tiempo, talentos y habilidades a Dios, a la comunidad de fe y a la sociedad.

Además, realizando esta labor con una actitud de humildad y de obediencia e imitando el ejemplo de Jesús, pero también como una muestra de amor y gratitud por lo que Él ha hecho en la vida de cada creyente, reconociendo que el único, grande y supremo es Dios. El científico alemán, Albert Stein dijo en una ocasión “El ideal del éxito debería ser reemplazado por el ideal del Servicio”. Somos una institución que promueve ese ideal de servicio, dándole un lugar de prioridad en nuestros valores, ya que nos preocupamos por infundir en nuestros estudiantes el servicio, a Dios, primeramente, pero también a las personas para que de esta manera generar un aporte significativo en la sociedad.

Para un ministro del Señor, desarrollar la característica del Servicio es de suma importancia, pues esto aparte de realizar las actividades con excelencia, le brindará una plena satisfacción que cuenta con una herramienta que le ayudará a conducirse por la vida poniendo en alto el nombre y ejemplo de Jesús, facilitándosele así el trabajo para el cual está en esta tierra; la gran comisión.


“Puedes intentar servir a Dios sin amarle, pero no puedes amar a Dios sin servirle”. (Liss Parachico).


Imagen responsive Imagen responsive

Publicado por: Heidy Lisbeth Murillo | 18 septiembre 2017 .

Iglesia de Dios Central, Morazán Yoro | Territorio Norte

| Maestra de niños | Corista | Predicación y Enseñanza |

lisbeth_hmp@yahoo.com